Susana Sánchez Segura
La explosión de la inteligencia artificial está cambiando las reglas del juego para los centros de datos. Ya no se trata solo de almacenar información, sino de procesarla a velocidades y volúmenes sin precedentes, lo que coloca a la energía en el centro de la conversación tecnológica. Hoy, la infraestructura digital exige sistemas eléctricos más inteligentes, escalables y sostenibles para responder a una demanda que crece de forma acelerada.
La IA, el nuevo detonador del consumo energético
La adopción de IA generativa y analítica avanzada ha disparado los requerimientos de potencia. Un solo rack especializado en IA puede demandar hasta 1 MW, obligando a replantear desde el diseño eléctrico hasta los sistemas de enfriamiento. Esta nueva realidad no solo incrementa los costos operativos, también presiona a las empresas a buscar soluciones más eficientes y resilientes.
“México tiene una oportunidad histórica para consolidarse como hub regional de centros de datos, pero eso solo será posible si la infraestructura energética se diseña con visión de largo plazo”, señala Rubén Martínez, Segment Sales Manager y especialista en centros de datos de ABB Electrificación México.
Infraestructura inteligente para cargas críticas
Frente a este escenario, ABB impulsa un nuevo modelo de centros de datos basado en eficiencia energética, automatización y digitalización. Tecnologías como HiPerGuard —el primer UPS de media tensión con una eficiencia del 98%— permiten proteger cargas críticas sin sacrificar desempeño. A ello se suman soluciones modulares y escalables que crecen al ritmo del negocio, arquitecturas híbridas AC/DC y sistemas capaces de integrar energías renovables desde el diseño.
El ecosistema ABB Ability™ completa esta visión al ofrecer monitoreo y gestión energética en tiempo real, facilitando la detección temprana de fallas y la optimización de recursos en entornos de alta exigencia.
México ante una oportunidad estratégica
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), la demanda eléctrica de los centros de datos podría cuadruplicarse hacia 2030. En México, entidades como Querétaro y Nuevo León ya destacan por su crecimiento acelerado, impulsado por conectividad, talento y cercanía con mercados clave. Sin embargo, el reto no es solo crecer, sino hacerlo de manera sostenible, garantizando estabilidad energética, integración de fuentes limpias, reducción de huella de carbono y continuidad operativa ante picos de demanda.
Energía pensada para el mañana
En un entorno donde cada kilowatt y cada milisegundo son decisivos, la energía deja de ser un insumo invisible para convertirse en un factor estratégico. ABB apuesta por centros de datos preparados no solo para las necesidades actuales, sino para los desafíos que traerá la inteligencia artificial en los próximos años.
“Las decisiones energéticas que se toman hoy en México definirán la competitividad digital del futuro. Nuestro papel es ser un socio que entienda la tecnología, el contexto local y el impacto de cada elección”, concluye Rubén Martínez.
