Al menos 32 personas, incluyendo cuatro niños, murieron en enfrentamientos entre pastores y agricultores desatados este fin de semana en el sur de Chad, en la provincia de Mayo Kebbi Este, confirmaron a EFE este domingo autoridades locales.
Los hechos ocurrieron anoche y la madrugada de este domingo en el cantón de Kim, confirmaron a EFE funcionarios de la zona.
«Anoche, jóvenes pastores dejaron pastar a sus animales en los campos de los agricultores. Se produjo un altercado en el que dos jóvenes pastores perdieron la vida. Esto desencadenó sangrientos enfrentamientos durante toda la noche», relató a EFE Moudiné André, jefe del cantón de Kim, donde sucedieron los hechos.
Esos incidentes causaron 22 muertes, incluyendo 15 residentes y siete pastores, pero la violencia estalló de nuevo este domingo, alrededor de las 4:00 de la mañana.
«Pastores montados en caballos y en motocicletas atacaron a agricultores y mataron a nueve personas, entre ellas tres mujeres y cuatro niños. También murió un pastor, lo que elevó el número total de víctimas a 32», declaró a EFE, por su lado, el subprefecto de Kim, Ahmat Moussa.
Tras los enfrentamientos, mujeres y niños aterrorizados por la violencia huyeron a aldeas vecinas por miedo a más estallidos de violencia.
La violencia intercomunitaria es frecuente en Chad, sobre todo en las tierras fértiles del sur y el este del país, donde muchos habitantes están armados.
Chad es uno de los mayores productores de ganado de África y tiene casi 94 millones de cabezas, pero el método de pastoreo es tradicional, extensivo, caracterizado por la movilidad de los animales en busca de puntos de agua y pastos.
Estos recursos disminuyen en cantidad y calidad debido a los efectos de la crisis climática, entre otros factores.
La fuerte presión sobre los recursos ha deteriorado las relaciones entre pastores musulmanes nómadas y agricultores nativos sedentarios, en su mayoría cristianos o animistas, con choques frecuentes en el sur del país y en otras zonas fértiles de su territorio.
Además, en los últimos tiempos, el este chadiano se ha convertido en un escenario de frecuentes enfrentamientos entre pastores y cuatreros procedentes de Sudán, agravados por la guerra en ese país.