Merlín, un pato de dos años, se ha consolidado como la mascota no oficial de la afición mexicana para el Mundial 2026, capturando la atención global y, recientemente, de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA). Sus dueños, Carla y Cristian Gómez, fueron contactados por la organización para una reunión en el Fan Fest del Zócalo, generando incertidumbre sobre el propósito del encuentro y la posibilidad de implicaciones legales.
La popularidad de Merlín explotó tras ser grabado caminando libremente durante una celebración de la selección nacional en Reforma, Ciudad de México. Carla Gómez, su dueña, relató el asombro inicial ante la rápida viralización de los videos:No puede ser, ya le están diciendo mascota del mundial», dijo asombrada la dueña de Merlín en entrevista para el programa de «Macanazo Informativo con Maca Carriedo», de Heraldo Televisión.
Para muchos es de destacar cómo Merlín, con su aparición espontánea, eclipsó a las propuestas oficiales de mascotas:
Nos impusieron un jaguar, un tigre, no sé qué, y ni lo pelamos. El ajolote que nos lo quisieron meter hasta por donde no, y llegó Merlín caminando tan tranquilamente y se apoderó de nosotros», dijo la periodista Maca Carriedo a los dueños del ave.
Merlín llegó a la vida de Cristian Gómez, hijo de Carla, como un regalo cuando era un patito mediano. Este obsequio fue crucial para Cristian, quien atravesaba un periodo de depresión tras la trágica pérdida de su anterior pato, Waffle, envenenado afuera del negocio familiar. Carla Gómez describió el proceso de domesticación y el fuerte vínculo desarrollado:
Es mucha paciencia y mucho amor», describió al hablar sobre la forma en como ha sido criado Merlin.
La familia Gómez ha implementado cuidados especiales para Merlín, como el uso de «zapatitos o calcetitas» para proteger sus membranas al caminar sobre el asfalto, una medida que responde a las críticas y preocupaciones expresadas en redes sociales. Carla Gómez enfatizó la importancia de reconocer el derecho de Merlín a una vida digna como mascota:
Vive como una mascota. El pato, tanto un pato como un puerquito, como un conejo tienen todo el derecho también a ser una vida de una casa, de un hogar, no necesariamente en un plato», expresó molesta Carla al decir que en muchas ocasiones ha escuchado comentarios despectivos.
Pues a pesar de la fama, la familia enfrenta comentarios que Merlín ya está «listo para el mole», lo cual consideran una ofensa personal debido al profundo lazo afectivo que tienen con el animal. Merlín, por su parte, muestra un apego notable a sus dueños, poniéndose nervioso y saliendo corriendo de casa si percibe que lo dejarán atrás.
FIFA y el futuro incierto del pato mundialista
La creciente notoriedad de Merlín ha trascendido las fronteras nacionales, atrayendo el interés de medios internacionales y, de manera inesperada, de la FIFA. Carla Gómez reveló que recibió un mensaje de la organización para una reunión programada en el Fan Fest del Zócalo a las dos de la tarde. La falta de claridad sobre el propósito de este encuentro ha generado una mezcla de expectación y temor en la familia:
No me metan al bote por Merlín, por favor», dijo ante las pantallas tras el reciente llamado.
La familia Gómez, que ya ha atendido compromisos en lugares como Campo Marte y tiene una cita posterior con personas de Brasil en el Parque Hundido, espera que esta atención se traduzca en oportunidades. Merlín, antes conocido como «el pato que vendía agua» en el negocio familiar de distribución de bebidas, ahora es reconocido como «el pato mundialista», lo que ha incrementado la visibilidad de su emprendimiento.
La historia de Merlín, que comenzó como un apoyo emocional para Cristian, se ha transformado en un fenómeno global que la afición mexicana ha adoptado con entusiasmo de cara al Mundial 2026, esperando que su encuentro con la FIFA sea para capitalizar su popularidad y no para enfrentar problemas legales.