Chihuahua da pruebas de su fallida estrategia de seguridad y pública y readaptación social. Tras ponerse en la mira de las críticas tras los recientes hechos violentos que sacudieron el pasado 1° de enero en la entidad y que han colocado a Juárez como una de las ciudades más peligrosas de México.

Después de que se cobrara la vida de tres custodios y 10 reos en el CERESO estatal número 3, de Ciudad Juárez, Chihuahua; donde también se fugaron 25 reos, el Senador Rafael Espino de la Peña, miembro de Movimiento de Regeneración Nacional, condenó rotundamente los hechos vergonzosos en los que perecieron inocentes y delincuentes.

Espino de la Peña señaló la urgencia de replantear las condiciones legales, administrativas, operativas y protocolos de Seguridad al interior de los penales para prevenir que grupos de poder se adueñen de centros que deberían funcionar como centros de readaptación social para planear y ejecutar acciones delictivas dentro y fuera de ellos. Hizo énfasis en la ausencia de liderazgo y el manejo incierto de la información durante la trágica jornada del 1° de enero .

Es imperativo reforzar la coordinación entre esferas de gobierno, para que personajes con largo historial delictivo armen sus pequeños reinos al interior de los penales. El Senador afirmó también que es vital revisar las instalaciones de los penales y reforzarla

 

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