La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este martes que autoridades aún no han identificado al responsable del derrame de petróleo que afecta playas de Veracruz y Tabasco desde principios de marzo, pese a que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) apuntó a una empresa como posible origen.
“Todavía no se tiene identificada (…) Ahí Profepa dice que fue una empresa, pero todavía no está totalmente identificada”, afirmó la mandataria en su conferencia matutina, al subrayar que la prioridad es esclarecer la causa del vertido y determinar si continúa la fuga.
Sus declaraciones se producen luego de que la organización ambientalista Greenpeace México y la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México denunciaran que la mancha de crudo sigue expandiéndose en esa zona del sureste del país y que ya ha afectado más de 630 kilómetros de litoral, con severos impactos ambientales y sociales.
En ese sentido, la mandataria aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa trabajando en las tareas de limpieza.
“Hay que decir que se está haciendo la limpieza (…) incluso se enviaron más trabajadores de Pemex para poder seguir con la limpieza”, dijo, a la vez que explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) ya ha sido requerida para una investigación independiente.
La mandataria anunció que un grupo interdisciplinario investigará la causa exacta y la posible continuidad del vertido.
“Por eso hice el grupo interdisciplinario, para realmente conocer y ver si todavía hay alguna fuga o no hay alguna fuga. O fue nada más de una sola ocasión”, aseveró.
Aseguró, asimismo, que las instituciones federales están operando desde el inicio de la emergencia, sin embargo, no se ha logrado conocer la causa del derrame y hasta donde han llegado las manchas de petróleo.
Finalmente informó que las autoridades federales se reunirán este martes y que el gobierno presentará un reporte amplio.
El derrame, detectado desde los primeros días de marzo, ha generado preocupación tanto en organizaciones civiles como en comunidades pesqueras. Según Greenpeace y la Red Arrecifal, las autoridades siguen sin aclarar el origen del vertido, lo que impide determinar si la fuga continúa activa.