El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su reconocimiento a la «soberanía» de Rabat sobre el Sahara Occidental y destacó su interés por contribuir al desarrollo económico en Marruecos y de la excolonia española, con especial atención a sectores estratégicos, como energía o IA, según un comunicado del gabinete real marroquí.
La difusión del comunicado coincide con una crisis migratoria sin precedentes entre Marruecos y España tras la entrada de unos 60 mil migrantes en el enclave español de Ceuta, una tragedia sobre la que mantiene hasta ahora un total hermetismo y que según fuentes españolas ha provocado al menos 67 muertos.
«Estados Unidos es claro: reconocemos la soberanía de Marruecos sobre el Sahara occidental y apoyamos la propuesta marroquí de autonomía seria, creíble y realista como la única base para una solución justa y duradera», señala el comunicado, enviado por Trump al rey de Marruecos, Mohamed VI, con motivo del 27 aniversario de su entronización.
«Cualquier otra vía prolonga el statu quo y es inaceptable… Este conflicto debe terminar ahora y Estados Unidos seguirá impulsando progresos con vistas a este objetivo», continúa el mensaje.
Trump subraya la «valiosa asociación» de Estados Unidos con Marruecos tras su «papel crucial» en los Acuerdos de Abraham. «Con este fin, también trabajamos juntos para garantizar la seguridad de la región del Sahel», añadió.
El presidente estadounidense insiste en su voluntad de trabajar «en favor del desarrollo económico y social con Marruecos, incluido en el territorio del Sáhara Occidental».
«La tecnología y la innovación estadounidenses fiables seguirán sirviendo de socios (de Marruecos)», añadió, «en todos los sectores estratégicos, en particular la energía, la inteligencia artificial, los minerales críticos y la defensa».
Ambas naciones viven una luna de miel diplomática desde que en 2020 Marruecos normalizó sus relaciones con Israel a cambio de que Estados Unidos reconociera su soberanía sobre el Sahara Occidental.
El rey de Marruecos conmemoró el pasado jueves el 27 aniversario de su entronización con una tradicional ceremonia celebrada a pocos kilómetros de Fnideq (Castillejos), en la frontera con Ceuta, donde ese mismo día se desató una crisis sin precedentes con el paso de 60 mil migrantes de forma irregular al enclave español.
Trump, que mantiene una tensa relación con España, lo acusó este viernes de «facilitar la migración ilegal masiva a Europa» tras la crisis en Ceuta.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó lo que considera un «ataque» y «una violación de la integridad territorial de España», mientras el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, destacó este sábado que en 24 horas se ha revertido la crisis migratoria.